140,00 €
La Vapor Glove 7 Leather de Merrell representa la máxima evolución en la búsqueda de la pisada natural. Diseñada con una estética minimalista y un empeine de piel de alta calidad, esta zapatilla ofrece una flexibilidad sin precedentes y una ligereza que permite al pie moverse tal y como la naturaleza pretendía. Es la herramienta perfecta para quienes desean sentir cada relieve del suelo sin sacrificar la protección necesaria en entornos urbanos o naturales.
Gracias a la innovadora construcción Barefoot 2 de Merrell, este calzado asegura que el pie mantenga una posición anatómica constante, favoreciendo una alineación corporal equilibrada. El diseño se complementa con una caña acolchada que garantiza el confort sin añadir volumen innecesario, permitiendo que la musculatura trabaje de forma activa y eficiente en cada zancada.
Este modelo no solo cuida de la salud podal, sino también del entorno. Incorpora cordones, forros y revestimientos de malla 100 % reciclados, integrando una plantilla de espuma EVA también parcialmente reciclada. La suela Vibram TC5+, diseñada en exclusiva para Merrell, proporciona un agarre excepcional y una tracción segura en diversas superficies, convirtiendo a este calzado en un aliado versátil para actividades multideportivas al aire libre.
Es la elección recomendada para personas que ya tienen experiencia en el minimalismo o que buscan una transición hacia una conexión sensorial total con el suelo. Su diseño versátil permite utilizarla tanto en entrenamientos ligeros al aire libre como en el día a día urbano, siempre que se valore la libertad de movimiento y la ligereza extrema.
Para mantener la flexibilidad de la piel, se aconseja limpiar la superficie con un paño suave y ligeramente húmedo después de cada uso. Es fundamental evitar el lavado en lavadora y el secado mediante fuentes de calor directo (radiadores o sol intenso), ya que esto podría endurecer el material natural y comprometer la estructura de la zapatilla.
Este tratamiento utiliza microorganismos que se activan al entrar en contacto con el sudor para descomponer las bacterias que causan el mal olor. De esta forma, el calzado se mantiene fresco de manera orgánica y sin necesidad de químicos agresivos, prolongando la sensación de higiene durante toda la vida útil del producto.